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Persona caminando en la playa durante el atardecer

Nutrición diaria

​​¿Qué es un estilo de vida saludable?​

Herbalife 10 de marzo de 2026

Un estilo de vida saludable, más que solo comer bien es la continuidad de hábitos saludables implementados para mejorar nuestra calidad de vida, la búsqueda del equilibrio en la salud. Este equilibrio se suele lograr con la implementación de buenos hábitos que generen bienestar para nuestro cuerpo y mente, teniendo un cambio positivo en nuestras vidas.

Pero ¿qué determina si estamos llevando una vida saludable o no?
 

Aquí te compartimos algunos aspectos elementales para tener en cuenta:
 

  1. Alimentación: el poder ser consciente de nuestros hábitos alimenticios aportarán positivamente a nuestras vidas, ayudando a mantener una buena salud y energía.

    Algunos de los hábitos que pueden tener un impacto negativo en la salud son: el consumo excesivo y frecuente de grasas saturadas, azúcar y sal. En su lugar, se puede intentar aumentar el consumo de vegetales y frutas, escoger proteínas con bajo contenido en grasa, aumentar el consumo de fibra y disminuir los carbohidratos simples. Además de consumir grasa monoinsaturada, tomar suficiente agua para poder tener una alimentación completa.
  2. Actividad física: una parte fundamental de un estilo de vida saludable es mantener activo nuestro cuerpo, estar en movimiento y evitar el sedentarismo, fomenta la salud a nivel general en el cuerpo.
    La posibilidad de practicar algún deporte o el tipo de actividad física que elijamos dependerá de factores como el estado de salud, la edad, el nivel de estado físico, etc. Con lo cual, en función de esto se definirá la duración, intensidad y frecuencia de los ejercicios a practicar.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar un mínimo de 150 minutos de actividad física de intensidad moderada semanalmente como: caminatas, trotar, montar bicicleta, nadar, practicar algún deporte, etc. Los beneficios relacionados con la realización de actividad física incluyen el control del peso y la prevención de afecciones relacionadas con el corazón y los huesos, además de aportar a la fuerza muscular, la coordinación y el equilibrio.
  3. Manejo del estrés: cuando de salud se habla es muy importante recordar el rol central de nuestro cerebro, y como este puede impactar en nuestro cuerpo. Podemos encontrar diversos métodos que nos ayuden a manejar nuestros niveles de estrés, entre ellos la meditación, la terapia, la actividad física aeróbica, entre otros.
  4. Higiene del sueño: considerar la importancia que tienen las horas de sueño es fundamental para una adecuada productividad en las actividades cotidianas, además de beneficiar nuestra calidad de vida. El no obtener las horas de sueño que nuestro cuerpo necesita ha sido relacionada con efectos negativos en la salud mental, por lo que obtener la cantidad de sueño suficiente, es ideal en un estilo de vida saludable. Las horas de sueño que se recomiendan varían entre 7 a 9 horas, esto dependerá de características como edad, sexo, estado de salud y estilo de vida.

¿Cómo podemos mantener un estilo de vida saludable?
 

Para mantener un estilo de vida saludable, la OMS nos recomienda tener en cuenta lo siguiente:
 

  • Mantener una alimentación sana: una alimentación balanceada es parte de una vida saludable, teniendo en cuenta que la variedad es de suma importancia, debemos incluir verduras, frutas, legumbres, frutos secos, granos enteros, además de otras fuentes alimenticias para nutrir nuestro cuerpo.
  • Evita el exceso de sal/sodio: el exceso de sal se ha visto relacionado con diversos problemas en la salud, por lo que su consumo con moderación es necesaria para la prevención de diversas afecciones. Se recomienda consumir un máximo de 5 gr al día.
  • Reduce el consumo de azúcares simples: se sugiere que la ingesta de azúcar sea menor al 5% del total de energía para cuidar la salud dental y favorecer al control de peso.
  • Consume menos grasas: buscar reemplazar las grasas saturadas por grasas saludables (monoinsaturadas) como aguacate, pescado, nueces, etc.
  • Evitar sustancias nocivas: como el consumo de alcohol y tabaco, los cuales están asociados con efectos dañinos para la salud. Esto evita que podamos mantener un estilo de vida saludable.
  • Mantente activo: la movilidad del cuerpo es importante para nuestros músculos, por lo que el ejercitarse o realizar actividad física aportará a preservar un estilo de vida saludable.
  • Revisión médica: parte de un estilo de vida saludable es cuidar de ti, realiza un chequeo médico regularmente para revisar tu estado de salud y como prevención ante posibles enfermedades.
  • Bebe agua: Es fundamental que el consumo de agua sea: agua hervida o tratada.
  • Cuida tus alimentos: Se recomienda mantener una limpieza meticulosa, al igual que preservar los alimentos en temperaturas adecuadas. Además de revisar las fechas de caducidad de los diversos productos que se adquieran.
  • Limpia tus manos adecuadamente: la limpieza juega un rol importante en la salud, una limpieza inadecuada podría derivar a contraer bacterias o alguna enfermedad. Asegúrate de usar jabón y agua para lavarte las manos o algún producto desinfectante con alcohol.
  • Expresa tus emociones: la depresión es una de las afecciones más comunes en el mundo, por lo que de ser necesario habla con un amigo, familiar o un profesional de salud mental.

Beneficios de un estilo de vida saludable
 

Los beneficios de tener un estilo de vida saludable se reflejan tanto en el interior como en nuestro exterior, siendo los más destacados los siguientes: 

 

  1. Fortalece al sistema inmune: El tener una alimentación balanceada, hidratarse y practicar ejercicio nos permite mantener nuestras defensas en correcto funcionamiento y reducir la posibilidad de adquirir enfermedades.
  2. Contribuye a mejorar la calidad de vida gracias al cuidado constante y adecuado.
  3. Apoya de forma positiva a las diversas etapas de nuestra vida como, la niñez, adultez, vejez, embarazo, etc.
  4. Puede apoyar al bienestar emocional.
  5. Mejora el rendimiento físico y la energía diaria.
  6. Favorece al sistema cardiovascular y la circulación: Una vida activa y una dieta baja en grasas saturadas ayudan a regular la presión arterial y a mantener niveles óptimos de colesterol, protegiendo directamente al corazón.
  7. Estimula la salud cognitiva y la memoria: El ejercicio regular aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y una buena nutrición aporta antioxidantes que protegen las neuronas, ayudando a prevenir el deterioro cognitivo a largo plazo.
  8. Promueve un mejor descanso y calidad del sueño.
  9. Fortalece la salud ósea y muscular: El consumo adecuado de nutrientes como el calcio y la vitamina D, sumado al entrenamiento de fuerza, previene la pérdida de masa muscular y la desmineralización de los huesos.
  10. Ayuda al cuidado de la piel: Una hidratación adecuada y el consumo de alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes además de compuestos bioactivos favorecen la regeneración celular y previene el envejecimiento prematuro.